Blogia
CINEMA DE PERRA GORDA

MR. & MRS. SMITH (2005, Doug Liman) El Sr. y la Sra. Smith

MR. & MRS. SMITH (2005, Doug Liman) El Sr. y la Sra. Smith

No se puede decir que esperara gran cosa de MR. & MRS. SMITH (El Sr. y la Sra. Smith, 2005. Doug Liman). Creo que no nos podemos llamar a engaño al intuir de antemano que se trata de la enésima demostración del “cine de actor” que puebla las pantallas cinematográficas, con el único objeto de alcanzar las más altas recaudaciones contemplando las andanzas de las “estrellas” de nuestro tiempo. Pero dentro de ese servilismo al star-system norteamericano, es innegable que nombres como los de Tom Cruise o Matt Damon –más allá de mi aversión hacia el primero y el escaso aprecio por el segundo-, demuestran que en líneas generales cuidan sus propuestas y procuran envolverlas dentro de unas razonables dosis de talento –quizá combinadas demasiado en el primero de los citados con una cierta inclinación hacia la espectacularidad-. Todo lo contrario que puede suceder con Ben Affleck –cuya trayectoria reciente está repleta de malas películas- y, en otra vertiente, también sucede con Brad Pitt. En el caso de este último, la nulidad de títulos como THE MEXICAN (2001. Gore Verbinski), ha ido acompañada de un molesto narcisismo que nunca ha abandonado su andadura cinematográfica, hasta tal punto que personalmente nunca ha dejado de parecerme un modelo de lujo “fichado” para la gran pantalla. La preminente recurrencia a un sofisticado vestuario, un inequívoco corte de pelo, el vistoso surtido de gafas de sol y relojes de pulsera, y una serie de tics bastante poco interesantes, no pueden ocultar que el rostro de Pitt se asemeja cada vez más a la máscara que el profesor Jarrod utilizada en HOUSE OF WAX (Los crímenes del mueso de cera, 1953. André De Toth) –los estragos en los pómulos son bien notorios-. Bromas al margen, lo cierto es que pese a cualquier prevención, no esperaba ni de lejos encontrarme ante una película tan aburrida, carente de ritmo, reiterativa, vacua y anodina como este MR. & MRS. SMITH. El hecho de que Doug Liman haya firmado alguna película de moderado interés, incluso dentro de los parámetros del cine mainstream y “de actor” –THE BOURNE IDENTITY (El caso Bourne, 2002) con el ya citado Damon-, permitían presagiar al menos un par de horas moderadamente entretenidas-

Nada de eso. El exiguo interés del film de Liman se ciñe a sus primeros minutos, donde los dos omnipresentes protagonistas se presentan en la pantalla y comienzan a vivir la rutina de su existencia matrimonial –que se remonta a “cinco o seis años”, una de las escasísimas ironías válidas de su guión-. El hastío de una vida en común en la que el lujo y el oropel predomina, en una pareja que apenas tienen contacto sexual y personal y que en su visita al psiquiatra confiesan esa nula pasión con tanta frialdad como aparente elegancia. A partir de esos momentos, la película deriva en una estúpida historia en la que ambos revelan su condición de sofisticados asesinos a sueldo, teniendo un encargo común que les hará tornarse enemigos mortales, y finalmente hará renacer en ellos esa chispa que estaba ausente en su relación. En realidad, se trata de un planteamiento simple pero lo suficientemente atractivo como para haber planteado una ingeniosa comedia. Lamentablemente, esta circunstancia no se produce, dentro de una desafortunadísima mezcla de comedia de acción –poquísimos gags resultan divertidos-, desarrollada en una arbitraria sucesión de gadgets, que intentan trasladar en su lucha, ecos de la discreta THE WAR OF THE ROSES (La guerra de los Rose, 1989. Danny De Vito) –que en su comparación resulta casi una obra maestra-. MR. & MRS. SMITH es una estupidez que ha costado mucho dinero, y donde Liman fracasa estrepitosamente al intentar coreografiar y musicalizar numerosas escenas –el recuerdo de Richard Quine es poderoso-, y en la que, contra lo que muchos opinan, no veo química alguna en las dos stars, siempre rutilantes en peinados y vestuario. Mi escaso aprecio por el bello Pitt puede que influya en ello, pero es que la muñeca chochona de la Jolie no le anda a la zaga. La pena es que en uno de sus lances no le estallara ese labio inferior tan hermoso y sutil que luce. Poco más de puede decir de una de las películas más tediosas del cine comercial norteamericano 2005. Un auténtico desperdicio de dos horas, que además culmina de forma abrupta y arbitraria ¿O es que ya no quedaban más enviados para liquidarlos?

Calificación: 0

0 comentarios