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CINEMA DE PERRA GORDA

NOT SO DUMB (1930, King Vidor) Dulcy

NOT SO DUMB (1930, King Vidor) Dulcy

En el magnifico y poco referenciado libro que en 1997 dedicó a la obra de King Vidor el comentarista cinematográfico Carlos Señor, señalaba que NOT SO DUMB (Dulcy, 1930) le parecía el peor film sonoro de su realizador. Más allá de las puntuales discrepancias que pueda manifestar en la lectura de esta aportación por otra parte imprescindible y sincera, lo cierto es que poco me puedo desdecir al contemplar esta comedia sin chispa y, sobre todo, apagada y plana en su expresión específicamente cinematográfica. Algo impensable en la obra de un realizador que aunque ya en 1930 no hubiera realizado más cine, tenía ya ganado un lugar de honor en la imaginaria galería de grandes nombres que hasta entonces había legado el séptimo arte. Es más, aunque solo se planteara como un encargo –que así fue-, lo cierto es que nos encontramos con una película que a lo largo de sus poco más de setenta minutos, despliega una sensación de extrema teatralidad, acentuado por una galería humana por completo desprovista de atractivos y, por el contrario, ofrece menguadísimos elementos de interés.

 

Planteada al servicio de la vis cómica de Marion Davies –que permitió a Vidor ofrecerle dos comedias valiosas como la menospreciada THE PATSY (La que paga el pato, 1928) y la excelente SHOW BOAT (Espejismos, 1928)-, NOT SO… se plantea como el primer film auténticamente sonoro de Vidor, tras el experimento ofrecido por HALLELUJAH! (Aleluya, 1929). Puede ser, aunque cuesta creerlo, que el realizador se encontrara incómodo a la hora de plantearse su evolución al cine hablado –así lo manifiesta el propio Señor al mencionar la inmediatamente posterior BILLY THE KID (El terror de las praderas, 1930), que no he tenido oportunidad de contemplar-, y se trata de algo que quizá pueda intuirse en los momentos menos inspirados de la paradójicamente muy cinematográfica STREET SCENE (La calle, 1931). Sin embargo, es más que probable que la escasa enjundia del material de base –en el que por otra parte se encuentra un nombre tan prestigiado en la escena norteamericana como George F. Kauffman- sea el principal motivo de la ausencia de interés de la propuesta. Lo cierto es que asistimos a una película que se inicia de manera atractiva –el contraste del rótulo inicial que nos introduce en la “soleada California”, llevándonos hasta una estación en la que llueve de manera casi torrencial-, presentándonos un típico argumento de suplantación por parte de Dulcy Parker (la Davies), acompañada de su novio Grody Smith (el posterior realizador Elliot Nugent, que como intérprete no tenía precisamente mucho porvenir), para recibir y de alguna manera empujar al veterano industrial de bisutería –el Sr. Forbes (William Holden, no el que todos conocemos)-. La secuencia de llegada de este junto su esposa e hija, proporciona instantes más o menos divertidos, revelando la psicología de los personajes –el carácter charlatán y metomentodo de Dulcy, o las malas pulgas y la impavidez de Forbes-. Sin embargo, muy pronto el planteamiento se desinfla cuando los invitados llegan a la residencia familiar de nuestra protagonista, en la que se encuentra un extraño mayordomo ex convicto, y donde esta ha invitado a dos estrafalarios personajes para lograr con ello captar el interés de la hija de Forbes, y de manera subsiguiente consolidar los lazos comerciales de este con su novio, de los que depende su estabilidad y la posibilidad de casarse. No cabe duda que, pese a su alcance estereotipado, la fauna humana dispuesta podía permitir el desarrollo de una función posteriormente divertida y confiada en un timming más o menos desenfrenado –algo que por otro lado, sí que lograron otras adaptaciones cinematográficas de referentes teatrales de Kauffman-.

 

Lamentablemente, no es algo que suceda en NOT SO DUMB confiada a diálogos sin gracia, a situaciones desprovista de chispa alguna, y a interpretaciones francamente poco inspiradas –en las que se puede insertar incluso las del generalmente excelente Franklyn Pangborn.-. En definitiva, más allá de la eficacia de ese fragmento inicial, personalmente apenas me despierta del letargo de la función la divertida parodia que el citado Pangborn ofrece de los films de historias paralelas creados por Griffith –al estilo de INTOLERANCE: LOVE’S STRUGGLE THROUGHOUT THE AGES (Intolerancia, 1916)-, en su cansina narración ante todos los invitados y en calidad de atildado guionista-, los momentos en los que se da rienda suelta a la irrefrenable locuacidad de la Davies, o la cierta frescura que ofrece el por otro lado desaprovechado personaje recreado por el galán Raymond Hackett –el hermano díscolo de Dulcy-. En cualquier caso, y aún contando con el más o menos adecuado aprovechamiento escénico que Vidor brinda a la carpintería teatral del casi único escenario del relato, lo cierto que no nos redime ante la dura realidad de asistir a uno de los escasísimos títulos prescindibles en la filmografía de un cineasta realmente grande.

 

Calificación: 1’5

1 comentario

alfredo -

Pues yo también tengo el libro de Carlos Señor. Me parece magnífico, uno de los escasos textos serios en cuanto a análisis puramente cinematográfico de la obra de King Vidor.