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CINEMA DE PERRA GORDA

REFLEXIONES ANTE LA PANTALLA

THE BLOB (1988, Chuck Russell) El terror no tiene forma

THE BLOB (1988, Chuck Russell) El terror no tiene forma

Uno de los más falsos mitos de la historia del cine norteamericano es aquel que señala los años 50 como “la edad de oro de la ciencia-ficción”. Si bien es cierto que fue un periodo prolijo en producciones de dicho género y surgieron títulos de enorme relevancia, no es menos evidente que abundan producciones discretas e incomprensiblemente mitificadas. Me atrevería a decir que el verdadero germen de esa afirmación se sustenta en menos de una decena de títulos –cifra exigua para un prestigio tan desmesurado-, y que incluso hasta en el cine británico el nivel general del género sería superior al norteamericano.

Pues bien, uno de esos casos se produce con THE BLOB (1958. Irvin S. Yeaworth) –por cierto nuna estrenada comercialmente en España salvo en pases televisivos-, torpe, plúmbea y aburrida muestra que puede contarse entre lo peor jamás legado por el género y que quizá lograra su condición de cult movie en base a su mezcla de cine teen de la época y, fundamentalmente, la presencia en su reparto de un joven y antipático Steve McQueen –otro falso mito que jamás he compartido-.

Tres décadas después y dentro de una nueva proliferación de películas de cine de terror y/o ciencia-ficción destinadas a públicos juveniles, Chuck Russell -discreto artesano que sin embargo posteriormente dio vida la simpática LA MÁSCARA (The Mask, 1994)- se enfrentó ante un remake del anteriormente citado THE BLOB –desafortunadamente retitulado en España como EL TERROR NO TIENE FORMA- que en su momento fue poco menos que masacrado por una crítica que estoy seguro la hubiera valorado de otra forma si hubiera estado firmada por John Carpenter o Tobe Hooper –tan sobrevalorado el primero y mediocrillo el segundo-. Sin embargo, sin salirse nunca de los límites de una agradecida discreción y un asumido tono de serie B –años 80-, la nueva versión de THE BLOB no solo está bastante por encima de su pésimo precedente, sino que bajo mi punto se vista se erige como una muy digna muestra del género. Dotada de un notable ritmo narrativo, sin obviar un cierto tratamiento crítico y sostenida fundamentalmente con un soterrado sentido del humor que constituye una de sus mejores bazas.

Con la participación como coguionista de Frank Darabont –entonces desconocido nombre que deja notar su impronta-, este nuevo THE BLOB se inicia ya en plenos títulos de crédito deteniéndose en planos de una localidad de aire casi fantasmal. Pero es una población en la que el letargo y la alienación de sus habitantes es bien notable; estudiantes que solo piensan en el béisbol, adolescentes sedientos de sexo o ciudadanos de vida aparentemente tranquila pero realmente mortecina. En este ambiente tan acomodaticio y de forma accidental, aterriza en pleno campo un meteorito en el que se destapa una masa gelatinosa que se irá extendiendo de forma casi implacable. Serán los jóvenes Meg (Shawnee Smith), Paul (Donovan Leitch) y sobre todo el díscolo y rebelde Brian Flagg (Kevin Dillon, el hermano de Matt) -el auténtico protagonista de la cinta-, los que llevarán al hospital al anciano mendigo que se ha topado en primer lugar con esa materia y ha sido contagiado con la misma.

A partir de ese traslado los efectos y el crecimiento de la repugnante forma va in crescendo, culpándose incomprensiblemente a Flagg de las primeras muertes producidas por la viscosa forma –el propio mendigo y el joven Paul-. Este es liberado mientras que la masa sigue aumentando en sus dimensiones, y descubriéndose que la misma era el efecto de un experimento para lograr un arma bacteriológica por parte de autoridades militares para poder ser utilizado en guerras con otros países. El horror de los progresivos asesinatos se irá adueñando de la localidad, hasta lograr con el antídoto para reducir la fuerza del tremendo ser; el frío.

Evidentemente cuando uno va a ver esta nueva versión no espera sustanciales novedades, pero en ella en primer lugar se agradece su ritmo trepidante. En su poco más de hora y media este jamás decae más allá que en algunas farragosas disgresiones de los investigadores químicos que cercan literalmente la población. Pero por encima de todo una de las virtudes de esta decididamente simpática THE BLOB –versión 1988-, estriba en su combinación de los elementos de suspense propios del enfrentamiento entre sus personajes contra la creciente masa con el soterrado sentido del humor que proporcionan la forma de eliminar las víctimas por parte de la misma. Con unos efectos especiales que pese a su corrección nunca quieren ocultar ese carácter irónico –e incluso cutre-, asesinatos de la masa como el que se produce con el ayudante de cocina del restaurante –es engullido en un sumidero-, el propio Paul –sobre el que cae la masa como una red sobre él-, la presencia en sus ataques de las cabezas de sus anteriores víctimas o, por encima de todo, la impecable secuencia que se desarrolla en el cine. En ella se está proyectando un subproducto de terror y los gritos de las víctimas en la pantalla coinciden con las víctimas que en la sala provoca el extraño ser. Ello provoca una ficción dentro de la ficción mucho más lograda que en la película que le sirvió de referencia, y un momento desde luego tan divertido como inquietante.

Finalmente, cabría señalar algunas consideraciones como la proliferación de grúas y angulares que –curiosamente- serán posteriormente habituales en el cine de Frank Darabont, y el divertido epílogo que le proporcionará el sacerdote integrista –seguro que de vivir en nuestros días sería ferviente votante de Bush-.

Evidentemente nos encontramos ante un film de consumo rápido y escasas pretensiones. Sobra en él sobre todo una pésima música de fondo –capaz de arruinar algunos de sus momentos incidentales-, el abuso de la motocicleta en el joven protagonista que encarna Kevin Dillon –es curioso que sea precisamente el vehículo con el que Steve McQueen se marcaba sus “numeritos” en algunos de sus primeros éxitos-. De cualquier manera y pese a su nula consideración, reitero que se trata de una película tan pequeña en sus pretensiones como agradable como divertimento pulp –en la línea de títulos filmados por nombres como Joe Dante- sin recurrir curiosamente apenas a la cinefilia.

Calificación: 2

El trailer del día: ALEXANDER. EL FRACASO DEL AÑO

El trailer del día: ALEXANDER. EL FRACASO DEL AÑO Todos los años surge en Hollywood lo que podríamos denominar “el gran batacazo”. Ese producto hecho para el éxito que finalmente provoca un mayoritario rechazo de público y crítica. Evidentemente no todo es llegar a los niveles del reciente GIGLI perpetrado por el difunto tándem Ben Affleck & Jennifer López –considerada uno de los horrores de los últimos tiempos. Pero bien cercana está otra de las “perlas” en las que ha intervenido Mr. Affleck ¿Se acuerdan de PEARL HARBOR (2001, Michael Bay)? Lanzada a bombo y platillo posteriormente fue atacada por la crítica y recibida tibiamente por el público.

Pues bien, ya tenemos el ganador de este año. Se trata de ALEXANDER, la épica superproducción que Oliver Stone ha estado preparando en los últimos tiempos y que en diversas ocasiones retrasó su estreno por incidencias varias. Finalmente lo hizo en USA el pasado miércoles –la fecha del día de acción de gracias- fundamentalmente de cara a obtener el interés de los miembros de la academia en la próxima edición de los Oscars –que por cierto sigue sin tener títulos finalistas ¿Se lo llevará finalmente LA PASIÓN DE CRISTO (The Passion of the Christ, 2004. Mel Gibson) con una carrera triunfal ya a sus espaldas? Si el haber sido rodada en Arameo se lo permite apostaría por ella aún sin haberla visto-.



Pero volviendo a la película que nos ocupa, confieso con indisimulado placer que ha sido prácticamente vapuleada por la crítica. Consultando los baremos existentes en internet en la recopilación de críticas de Yahoo se le otorga la calificación “C”, la misma que le concede el promedio de los más de 4500 votos ya recibidos por parte de sus espectadores. Otro recopilatorio de críticas, este de mayor calado Metacritic- ofrece como media un escasísimo 37% de comentrios favorables. Por su parte, la votación de cerca de 1500 aficionados en el Movie Data Base le otorga una media de 5’6 puntos sobre 10 –algo muy bajo para una superproducción de estas características y que va en descenso día a día-. De cualquier manera, el dato más revelador del fracaso de ALEXANDER lo ofrece Rottentomattoes -que es la que atiende un baremo más amplio de especialistas-, de la cual únicamente un 14% de sus críticas son positivas -17 favorables contra 103 en contra-, entresacándose titulares de comentaristas cinematográficos tan reveladores como “Alexander el soso” o “Nixon en sandalias”.

¿Qué cabe esperar pues, de la última realización del desprestigiadísimo Oliver Stone? En primer lugar olvidarse por completo ya de la carrera de los Oscar y, fundamentalmente, intentar salvar los trastos en cuanto a su carrera comercial. Evidentemente llegar a los cien millones de dólares no será algo difícil -aunque veremos enseguida comno su recaudación desciende velozmente en su segunda semana-, pero ya podemos atisbar en España los intentos de polemización ficticia en la forma de ofrecer la bisexualidad de Alejandro Magno ¿Puede ello ser motivo de escándalo? En definitiva, banalidades propias de reportajes de dominical –una de las mayores plagas que tiene la prensa escrita en los últimos tiempos, capaces de vender los caminos de la alienación y el consumismo más feroz- que intentarán restregarnos por los ojos la susodicha peliculita para los más incautos caigan en la trampa de ir a la taquilla.

Y como última consecuencia, pienso sinceramente que un fracaso de estas proporciones puede contribuir en gran medida al definitivo hundimiento de la carrera de ese macarra llamado Colin Farrell. Pocas veces se ha comprobado la sorprendente dualidad de intentar hacerse ver como el último ejemplo de “rebelde sin causa” –que todo se reduce a una serie de actitudes ridículamente provocadoras (peinados, tatuajes, profusión de tacos, pasado revoltoso (incluso los rumores sobre sus tratos con Joel Schumacher para que este lo lanzara en sus inefables películas)- ha protagonizado algunas de las películas más lamentables, puramente comerciales y reaccionarias de los últimos años.



Una carrera ciertamente deplorable que ha enterrado sus reales capacidades interpretativas –las tiene, solo hay que ver MINORITY REPORT (2002, Steven Spielberg) para comprobarlo-, y para la cual no hay más que contemplar su caracterización con “faldita” y ese pelo ridículamente teñido de rubio para intuir el fracaso que se ha producido. Confieso que dentro de un año y cuando la película esté bien barata en DVD la compraré para reírme un poco. En ocasiones y con cierta distancia perder unas horas en tu vida para estos menesteres resulta divertido. Lo que sí tengo muy claro es que no pederé ni un euro para engrosar la taquilla española del film –máxime cuando no lo he hecho con TROYA (Troy, 2004. Wolfgang Petersen) que al parecer tiene un sesgo de dignidad-.

Aparece el Nº 339 de la revista DIRIGIDO POR...

Aparece el Nº 339 de la revista DIRIGIDO POR... Con la segunda quincena de noviembre llega a los kioskos la cita ineludible –al menos para mi- de la revista Dirigido Por... en este su número 339. Me alegra señalar que sus contenidos se elevan sobre los dos ejemplares precedentes al decantarse en esta ocasión por el estudio monográfico de un realizador de amplia trayectoria entre las décadas de los años 50 y los 80, como es el caso de Don Siegel. Jordi Bernal repasa su andadura con interesante despliegue gráfico. Pese al indudable esfuerzo y completa filmografía, estimo que el estudio se caracteriza por sus carencias, fundamentalmente al existir numerosas lagunas en el comentario del primer periodo del realizador –cuando se enfrenta ante un encargo así ha de procurar establecer una visión lo más amplia posible de la figura homenajeada-. Como ejemplo concreto es curioso señalar como apenas se menciona un western de Siegel como DUEL AT SILVER CREEK (1952) –que además está muy bien-, cuando ha salido al mercado en DVD hace escasas semanas.

Al margen de este estudio la revista comenta la actualidad cinematográfica, efectúa la crónica del reciente festival de cine de San Sebastián y publica una interesante entrevista con el veteranísimo Eric Rohmer.

En el terreno retrospectivo –que francamente es siempre el que más me interesa-, se publica un amplio análisis de BREVE ENCUENTRO (Brief Encounter, 1945. David Lean) a cargo del experto Quim Casas –un título por cierto que no me parece gran cosa, aún siendo consciente de su mitificación generalizada-. El excelente comentarista Tomás Fernández Valentí evoca otra película en su momento controvertida –que tampoco venero, por cierto-; me refiero a CORAZONADA (One from the Heart, 1982. Francis Ford Coppola). Al mismo tiempo y normalizando el análisis de ediciones en DVD de grandes clásicos –una iniciativa que algunos cuestionan pero que considero de gran utilidad para el aficionado-, se comentan sucintamente los correspondientes al reciente pack lanzado sobre Kenji Mizoguchi –del cual se anuncia otro lote próximamente-. Finalmente y en la última página de la revista, Carlos García Brusco nos habla sobre un título de difícil visionado y previsible gran interés; LA ÚLTIMA ORDEN (The Last Command, 1928. Joseph Von Sternberg).

Cerrando este repaso y como apostilla muy personal, dentro de la siempre interesante sección “Última sesión” en la que José Mª Latorre destaca títulos emitidos por televisión, uno de los elegidos es la estupenda ORDEN: CAZA SIN CUARTEL (He Walked by Night, 1949. Alfred L. Werker y Anthony Mann) En su comentario formula una precisión que comparto totalmente; la de oscurecer la presencia de Werker en este film y apostar por las –previsibles- sorpresas que nos podría proporcionar revisitar algunas de sus realizaciones sobre todo en el policiaco. En ocasiones la razonada mítica –en este caso por la figura del gran Anthony Mann-, oscurece méritos que quizá se debieran compartir o, por lo menos, dejar margen a la duda. He podido ver algún título de Werker que me hace intuir un artesano más que competente.

Aparece DIRIGIDO POR... (Octubre 2004)

Aparece DIRIGIDO POR... (Octubre 2004) En su número 338 aparece la imprescindible DIRIGIDO POR... en su edición de octubre del presente año. En sus páginas de nuevo la atención a la actualidad cinematográfica, dedicando su estudio central al realizador mexicano Guillermo del Toro. Ya el mes pasado advertí de la tendencia reciente de incidir en estudios de directores con muy poca obra a sus espaldas y cuando la misma ha sido suficientemente tratada en la trayectoria de la publicación.

Uno de los grandes aciertos de DIRIGIDO POR... –y creo que sus artífices son conscientes de ello-, estriba en la combinación del análisis de la actualidad con la remembranza de nombres, estudios y rememoranza del cine del ayer que en no pocas ocasiones nos han permitido encontrarnos con referencias desconocidas para el aficionado de a pie.

En la revista que comentamos la tendencia se encuentra mitigada, y solo se representa en el estudio de José Mª Latorre del film de Richard Brooks LORD JIM (1965), el comentario de dos films de Marcel Carné recientemente editados en DVD –LAS PUERTAS DE LA NOCHE (1944) y LES ENFANTS DU PARADIS (1944) y un interesante comentario de JACK THE RIPPER (1959, Robert S. Baker y Monty Berman). Un artículo en la página final que constituye el ejemplo de esa línea que ha sido lo más valioso de la trayectoria reciente de DIRIGIDO POR... y que ya lleva dos números un tanto abandonada. Incluso los comentarios televisivos del excelente y ya mencionado José Mª Latorre, se refieren en su mayoría a films recientes ya comentados por otros articulistas en el pasado. Esperemos que la tendencia varíe muy pronto.

Pedro Almodóvar en "El País"

Pedro Almodóvar en "El País" Según entramos en la estación otoñal van sucediendose las colecciones de DVD aparecidas en los diferentes exponente de la prensa escrita. Como no podía ser menos, el Diario El País lo hace desde su acendrada defensa del cine español (Una ironía; como sigan así al final van a tener que recurrir a las películas de Paco Martínez Soria en sus colecciones).

Bromas al margen, ahora nos ofrecen -a partir del domingo 3 de octubre- y al precio de 5'95 euros cada uno de los DVD, una colección de once de los films realizados por el manchego Pedro Almodóvar, exhibidos de forma desordenada y que se inician de forma sorprendente por la última de sus producciones: LA MALA EDUCACIÓN (2004)-cuyo estreno en Cannes fue uno de los más frios de la historia del festival y ante un público generalmente entregado a las obras de su artífice-. Y digo de forma sorprendente, puesto que LA MALA EDUCACIÓN no se ha estrenado comercialmente en DVD ¿Será un subterfugio para avivar la popularidad de un film que ha defraudado a muchos de sus seguidores, de cara a diferentes premios por venir?

Si así lo han hecho, la suerte ya está echada; MAR ADENTRO ya ha cubierto la cuota de genialidad en nuestro cine español, y servirá como espejismo internacional de nuestra aparente pujanza, llevandose una catarata de premios a los que no será ajena esa extraña ascendencia que tenemos con los Oscars de Hollywood.

Disgresiones al margen, este es el orden de títulos a publicarse, en los que incluso mi sempiterna calificación en aquellos que he podido visionar hasta el momento.

(2004) LA MALA EDUCACIÓN
(1988) MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS [3]
(1987) LA LEY DEL DESEO [3]
(1993) KIKA [0]
(1990) ¡ATAME! [2'5]
(1983) ENTRE TINIEBLAS
(1991) TACONES LEJANOS
(1997) CARNE TRÉMULA [1'5]
(2002) HABLE CON ELLA
(1999) TODO SOBRE MI MADRE [3]
(1982) LABERINTO DE PASIONES

DOS EN LA CARRETERA: una edición esperada

DOS EN LA CARRETERA: una edición esperada Estoy seguro que todo aficionado añora en su interior la edición en DVD de algunos de aquellos films que permanecen en su memoria. En ocasiones nos sorprendemos al ver que se editan autenticas bazofias que ofenden la inteligencia y permanecen en la penumbra películas que merecerían desde hace tiempo ser rememorados en el nuevo y extendido formato.

Ese era para mi el caso de DOS EN LA CARRETERA (Two tor the Road, 1967) de Stanley Donen, que no tengo el rubor en confesar que es mi película favorita de todos los tiempos. Recuerdo como si fuera ayer –era exactamente el 30 de diciembre de 1981- cuando por vez primera contemplé la obra maestra de Donen en una copia muy deteriorada que se exhibió en un revelador ciclo sobre comedia americana en los antiguos locales de la Filmoteca Valenciana –el entrañable escenario del Valencia Cinema-. Salí de aquella sesión conmovido –y lo confieso, llorando- y es curioso señalarlo, a los cinco minutos de empezar su proyección supe que sería un título especial en mi memoria cinéfila.

Soy consciente que el obra de Donen tiene numerosos detractores y también muchísimos admiradores, como es mi caso. No importa, creo que jamás me ha impresionado tanto en el cine el retrato de la vida de pareja que se ofrece en sus fotogramas. Más allá del prodigio de su guión, sus complejos intercambios temporales, la asombrosa autenticidad de su pareja protagonista, la inolvidable partitura de Henry Mancini y, en definitva, la brillante realización de Donen, TWO FOR THE ROAD respira verdad a través de sus aparentes ropajes de la alta comedia y su estética sixtie. Es algo difícil de explicar pero muy fácil de sentir asistiendo a su proyección y que se extiende al conjunto de unos fotogramas que escrutan el proceso de evolución y desgaste de una pareja –Mark (Albert Finney) y Joanna (Audrey Hepburn)- ilusionada en sus comienzos, acomodada posteriormente y consciente de que nada es inmutable pero en la convivencia siempre queda algo que quizá en ocasiones convenga mantener.

Siempre he dicho que cualquier pareja con la intención de casarse debería ver antes esta película, sin que por ello renunciara a su deseo. Junto con CHICA PARA MATRIMONIO (The Marrying Kind, 1952) (George Cukor) y CON LOS OJOS CERRADOS (The Happy Ending, 1969) (Richard Brooks, que siempre he considerado una clara prolongación de esta película), constituyen las más hondas disecciones que se han realizado sobre el matrimonio burgués de la segunda mitad del siglo XX. Pero es que además en este caso no se trata solo del matrimonio sino de la convivencia en pareja, que el propio Donen incluso implicó –de forma un tanto caricaturesca pero efectiva- a la pareja homosexual en LA ESCALERA (Starcaise, 1969). Pero DOS EN LA CARRETERA supone la sublimación –y al propio tiempo su testamento- de un modo de conformar la comedia emparentada a partes iguales con el musical y el melodrama. Era una forma de entender el cine que en los años sesenta fascinó, luego cayó en descrédito por parte de la crítica y que abarcó títulos realizados por realizadores de la talla del propio Donen, Edwards, el lamentablemente olvidado Quine, Minnelli e incluso Wilder –EL APARTAMENTO (The Apartment, 1960)-. Reconozco mi debilidad por ese estilo que, bajo mi punto de vista, constituyó la última edad de oro de la comedia norteamericana y tantos ratos de placer me proporcionó.

Finalmente, con una carátula horrorosa –como le es habitual a esta distribuidora- Bella Visión ha editado casi de tapadillo esta gran obra. No es el primer excelente título que lanzan al mercado. Recientemente publicaron el inmortal AMANECER (Sunrise, 1927) de Murnau, y poco antes lanzaron al mercado joyas como MUJERES EN VENECIA (The Money Pot, 1967) (Joseph L. Mankiewicz), LA COMEDIA DE LOS TERRORES (The Comedy of Terrors, 1963) (Jacques Tourneur) o ÁNGELES SIN PARAÍSO (A Child is Waiting, 1963) (John Cassavetes). Cuando he comprado el DVD del film de Donen tenía un miedo enorme a que no se respetara su espléndido formato panorámico, puesto que recientemente se publicó en el Reino Unido con una adaptación y las denuncias ante la amputación del mismo fueron ruidosas. Afortunadamente, los temores han sido infundados y la edición exhibe una copia impecable –aunque no remasterizada-, con los correspondientes subtítulos y el trailer del momento de su estreno –que ciertamente no hace justicia a la película-.

Me siento feliz de tener ya en mi colección DOS EN LA CARRETERA en DVD. Eso me hará desechar las penosas ediciones en VHS que recortaban la película a pantalla cuadrada. Cada persona tiene en la memoria interna de su cerebro y su corazón, instantes, sensaciones, obras de arte de todo tipo, que han configurado su personalidad y sensibilidad. Equivocado o no, TWO FOR THE ROAD ocupa un lugar privilegiado tras mas de treinta visionados y aquel descubrimiento de hace casi un cuarto de siglo. Hace un rato no pude resistir la tentación de ver un fragmento conectando el DVD y el hechizo se mantenía vigente. La obra maestra de Donen – Raphael – Hepburn – Finney – Mancini – Sallis y todos cuantos colaboraron en su realización, sobrevivió la prueba inclemente del tiempo, ya que se trata de un testimonio eterno sobre la convivencia en la vida. Aquellos que no la han contemplado no se la pierdan, se sentirán muy cercanos en los aparentemente sofisticados personajes, y tras su proyección serán un poco más sabios en la vida.

UN AÑO SIN CINECLASSICS

La circunstancia de visionar en días sucesivos –ver Mis Críticas- films que podríamos encuadrar dentro de la serie B de un periodo dorado –en todas las vertientes- de Hollywood, no ha hecho mas que acentuar mi añoranza como aficionado ante la ausencia un año ya, del canal de televisión por cable que mayores satisfacciones me ha proporcionado como amante del cine: Cineclassics

En septiembre de 2003 y fruto de la lamentable fusión puesta en bandeja al ínclito Jesús de Polanco, a los abonados se nos ofrecían nuevos paquetes con menor producto –mas allá de que sus campañas mediáticas nos quisieran hacer ver lo contrario- a un coste superior. Sin lugar a dudas, y de forma incomprensible ya que debería ser bastante económica la adquisición de derechos de emisión de películas en blanco y negro, Cineclassics abandonaba de forma brusca la parrilla del nuevo Digital Plus, dejándonos a muchos aficionados realmente con una laguna difícil de llenar.

Ya llevaba unos meses abandonando sus rasgos característicos al emitir títulos en color u productos españoles de baja estofa. Sin embargo, la supresión del canal fue toda una puñalada trapera al cinéfilo, que encontraba en sus proyecciones y presentaciones todo un oasis que, ni de lejos, ha cubierto la posterior DcineStudio o el actual –otro cambio de look- Cinemanía Clásico.

Un año después de que desapareciera de la programación con un sorprendente silencio mediático –Polanco no deja cabos sueltos-, aun no he logrado acostumbrarme a los placeres que me proporcionaba su programación, a la sorpresa mensual y semanal de poder comprobar en su programación que rarezas, films de serie B, serie Z, títulos reconocidos... Una amalgama de ciclos, sorpresas, títulos apenas expuestos en las programaciones televisivas de unos canales que solo se preocupan por exhibir películas de nulas cualidades y amplio potencial de audiencia.

Cineclassics se ocupaba del cine norteamericano clásico, pero también lo hacía del italiano, el francés o el propio español. Aquel aficionado acostumbrado a grabar buena parte de su programación, atesoró un impresionante archivo filmográfico prácticamente imposible de lograr de otro modo. Recuerdo contemplar en prensa el avance de sus emisiones desde finales de los noventa. Sin embargo, no fue hasta mayo de 2000 cuando pude afiliarme al entonces Canal Satélite, disfrutando de más de 3 años de la programación de este canal. Sería incontable la cantidad de oferta ofrecida semana a semana. Films de Ulmer, Hathaway, Richardson, Visconti, Ford, Hawks... Realmente todos los grandes y los menos grandes tuvieron cabida en una parrilla que se completaba con títulos procedentes del serial o la Monogram –por citar dos ejemplos puntuales-, de duraciones que en ocasiones excedían en poco la hora –lo que venía muy bien para completar cintas-.

Para dar una prueba de ello, he elegido al azar –y aseguro que ha sido de esa forma-, la programación de este canal en tres semanas consecutivas –las comprendidas entre el 13 de septiembre y el 3 de octubre de 1999 (aun no era yo abonado)- separadas por sus respectivos bloques semanales-. No se pongan los dientes largos, aquello ya pasó:

(1959) PESCANDO MILLONES (Manuel Mur Oti)
(1948) HE WALKED BY NIGHT (Alfred L. Werker y Anthony Mann)
(1935) MARES DE CHINA (Tay Garnett)
(1944) LAS LLAVES DEL REÍNO (John M. Sthal)
(1962) TOTO DIABOLICUS (Steno)
(1945) LAS PUERTAS DE LA NOCHE (Marcel Carné)
(1960) CASANOVA JECKILL (Mario Girolami)
(1958) LA CULPA FUE DE EVA (Steno)

(1964) LA FURIA DE LOS COBARDES (George Marshall)
(1961) MILAGRO A LOS COBARDES (Manuel Mur Oti)
(1962) EL MILAGRO DE ANA SULLIVAN (Arthur Penn)
(1947) DÉBIL ES LA CARNE (John M. Sthal)
(1936) LE GOLEM (Julien Duvivier)
(1962) LE SEPTIÉME JURÉ (George Lautner)
(1952) DOS JUAN TENORIO (Alejandro Perla)
(1962) I DUE COLONNELLI (Steno)

(1934) EL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO UNO (W. S. Van Dyke)
(1966) EL ESCUADRÓN DEL PÁNICO (Manuel Mur Oti)
(1964) ONE WAY PENDULUM (Peter Yates)
(1946) BEHIND THE MASK (Phil Karlson)
(1944) AUGEN DER LIEBE (Alfred Braun)
(1958) ARQUÍMEDES EL VAGABUNDO (Giles Grangier)
(1956) PIEDRAS VIVAS (Raúl Alfonso)
(1954) LA REBELIÓN DE LOS COLGADOS (Alfredo B. Crevenna)

¿Qué no todos son obras maestras y incluso algunos son malos films? Es evidente, pero no es menos cierto que todos –absolutamente todos- suponían oportunidades únicas y, por lo que temo perdidas, de contemplar películas poco conocidas e incluso completar filmografías de realizadores, actores y técnicos. En los títulos reseñados, por ejemplo, se podían atisbar algunos de John M. Sthal –cineasta a revisar-, series B de Phil Karlson, películas del extraño Manuel Mur Oti o alguno de los primeros títulos de ese competente artesano británico que es Peter Yates.

Cada semana, cada mes, Cineclassics nos proporcionaba placeres renovados. Retomando la fórmula que años atrás que hizo del Cine Club de TVE2 una autentica filmoteca desde los años 70 –permitiendo que generaciones de aficionados se familiarizaran con el cine clásico-. Finalmente, por la obtusa mente de Mr. Polanco y sus adláteres el mejor canal cinematográfico de tv por cable que jamás ha tenido España fue eliminado de un plumazo. Hace ya un año de ello pero ni las tertulias programadas en ¡Que grande es el cine! -cuya labor encomiable no debe dejarse de lado en las programaciones de hoy día-, y el no disponer de Cinematek de Vía Digital, nos priva a muchos aficionados a la ventana de un cine cada día mas difícil de contemplar por la pequeña pantalla.

¿Por qué en esa famosa fusión no se ofreció a los cinéfilos el cambio por Cinematek? ¿No pertenece también a Digital Plus? Menos mal que en los últimos tiempos nos han regalado generosamente Canal Hollywood, que en ocasiones proyecta obras interesantes en blanco y negro. De cualquier manera, la huella de Cineclassics perdurará. Toda una manera de sobrellevar mi afición al cine se ha perdido lamentablemente, aunque algunos centenares de grabaciones y numerosas veladas memorables vividas en el pasado me permitan recordar los buenos ratos vividos. Menos es nada.

Nueva colección de DVD en prensa

Nueva colección de DVD en prensa Con la llegada del otoño se suceden nuevas promociones de DVD en diferentes grupos editoriales de la prensa nacional. Es más que probable que otros diarios lancen sus colecciones para atraer potenciales lectores, aunque finalmente los beneficiarios seamos los cinéfilos aficionados de este aún reciente formato.

Tal y como comentaba hace unos días en ocasiones estos llegan a precios muy asequibles. Una de ellas es la que comento en estas líneas, que se inicia el próximo domingo en un grupo editorial –que desconozco los diarios que acoge y una de cuyas vertientes es el diario LAS PROVINCIAS en la Comunidad Valenciana-.

Pues bien, al precio de 1’5 euros editan una serie de 25 títulos generalmente en blanco y negro –hay excepciones-, procedentes de las colecciones publicadas en su momento por Manga y Divisa. La relación de títulos abarca desde títulos mudos, hasta clásicos y realizaciones de nombres tan prestigiosos como Fritz Lang, Henry King, Leo McCarey o incluso un primerizo Francis Ford Coppola. Al mismo tiempo aparecen films de serie B e incluso de escaso interés. En cualquier caso su coste tan asequible invita a formalizar la colección.

Con un ámbito que abarca desde la década de los años 20 hasta finales de los 40, estos son los 25 títulos que compone esta colección, publicados en el orden de lanzamiento a razón de dos películas por semana. Como curiosidad, inserto mi valoración personal 0/5 de aquellas películas que he podido ver de ellas –que no son demasiadas, por cierto-.

Finalmente, agradecer el enlace facilitado por el amigo Javi, en donde se puede estar al corriente de ediciones en DVD, comparar vídeos y atender a prestaciones y extras. No dejéis de visitarla. La dirección es http://p216.ezboard.com/bmundodvd43132

(1945) SANGRE SOBRE EL SOL (Frank Lloyd)
(1936) LA VÍA LÁCTEA (Leo McCarey) [3]
(1948) ANNA KARENINA (Julien Duvivier) [1'5]
(1934) MARÍA GALANTE (Henry King) [2]
(1948) (On Our Merry Way) UNA ENCUESTA LLAMADA MILAGRO (King Vidor y Leslie Fenton)[2'5]
(1943) JUVENTUD AMBICIOSA (Edward H. Griffith)
(1949) CON LA HORAS CONTADAS (Rudolph Maté) [2'5]
(1963) (Dementia 13) (Francis Ford Coppola)
(1945) UN PASEO BAJO EL SOL (Lewis Milestone)
(1943) LA CASA ENCANTADA (William Beaudine)
(1936) UN GRAN TIPO (John G. Blystone)
(1923) EL JOROBADO DE NOTRE DAME (Wallace Worsley –y William Wyler-) [2'5]
(1946) EL DIABLO Y YO (Archie L. Mayo) [2'5]
(1940) SINFONÍA DE LA VIDA (Sam Wood) [4]
(1951) (Home Town Story) HISTORIA DE UNA CIUDAD (Arthur Pierson)
(1945) PERVERSIDAD (Fritz Lang) [4]
(19xx) LA TIERRA PROMETIDA -con Walter Brennan, desconozco el año y director-
(1922) ROBÍN DE LOS BOSQUES (Allan Dwan)
(19xx) EL MOTÍN DEL CAINE -con Angela Lansbury, desconozco el año y director-
(1945) (The Great Flammarion) EL GRAN FLAMARION (Anthony Mann) [2]
(1943) TODOS A UNA (Ray Enright)
(1949) TULSA, CIUDAD DE LUCHA (Stuart Heisler)
(1938) (The Rage of Paris) LA SENSACIÓN DE PARÍS (Henry Koster)
(1949) PRUEBA HEROICA (Edward Ludwig)
(1932) LA LEGIÓN DE LOS HOMBRES SIN ALMA (Victor Halperin) [4]