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CINEMA DE PERRA GORDA

UN DECÁLOGO APRESURADO PARA EL COMPRADOR COMPULSIVO DE DVD

Hace unos meses un aficionado se quejaba en el correo del lector de una revista cinematográfica, sobre la variedad y desproporción de los precios existentes en los DVD editados en grandes almacenes y establecimientos al uso. Fue una interesante disgresión que sobrellevamos los que como yo -lo confieso-, somos compradores compulsivos de este nuevo y ya presumiblemente consolidado formato de coleccionismo de films.
Después de algunos años de experiencia y fundamentalmente por los últimos giros en la rápida implantación del DVD en nuestra sociedad, me gustaría que estas líneas sirvieran como sencillos consejos de cara a obtener estas ediciones al menor precio posible.

1.- No te compres los éxitos comerciales en sus primeras semanas de edición, si te esperas unos meses los lograrás a mitad de precio. Actualmente podéis encontrar la segunda parte de EL SEÑOR DE LOS ANILLLOS o PIRATAS DEL CARIBE a 11'95 euros, cuando costaban 24 en el momento de su edición. Es más, con esa espera podréis quizá conseguir ediciónes especiales de coleccionista aparecidas posteriormente -y en ocasiones de forma claramente mercantilista-.

2.- Aunque se recomienda visitar de forma conjunta y hay leves diferencias, generalmente los precios de los DVD son similares en El Corte Inglés y Fnac. La única diferencia es que en el segundo establecimiento te "lo venden" mejor y queda como más progre.

3.- Se recomienda visitar la web de la Fnac para ver las posibles ofertas que en ocasiones se muestran casi escondidas -DVD a 5'95 euros-.

4.- Al mismo tiempo, se recomienda guardar dinero para hacer acopio en las ofertas de 3 x 2 DVD que El Corte Inglés brinda en sus rebajas de enero y de julio y agosto. La verdad es que compensa; este verano me han llegado a salir DVD estupendos a menos de 10 euros al adquirirlos en lotes de tres. Por su parte, de cara a las periódicas ofertas de la Fnac, se aconseja tener guardadas algunas cintas de VHS ya utilizadas para servir de descuento en las promociones que periodicamente realizan.

5.- Por supuesto, para aquellas ciudades que dispongan de dichos establecimientos, se recomienta encarecidamente visitar Mediamarkt. Es facil encontrar ahorro de 3 euros en los DVD editados -sobre todo en los de cine clásico-, y algunas auténticas gangas.

6.- Del mismo modo conviene prestar atención a las diferentes colecciones editadas por diversos medios de prensa. En ese caso es aconsejable guardar la relación que se ofrece al inicio de las mismas y prestar atención a los lanzamientos, puesto que de forma paralela varios de dichos títulos bajarán de precio en los establecimientos habituales. De todos modos, siempre hay una diferencia de al menos 1 euro si la compras por medio de la oferta de prensa.

7.- No está de mas revisar las copias en venta de grandes éxitos que de segunda mano se ofrecen en algunas cadenas de videoclubs. Prestar atención al ser copias de alquiler y pueden carecer de extras o el estado de conservación de su posible elección.

8.- Es sumamente interesante informarse en revistas cinematográficas de los diferentes lanzamientos que se realizan cada mes, con especial interés en los clásicos que se vienen editando, así como a las ofertas que se ofrecen en determinados títulos -de ello iré informando progresivamente-

9.- En líneas generales, se aconseja no gastar más de 15 euros en un DVD. Tened por seguro que en una edición de precio superior, antes o después su coste bajará por lo menos hasta llegar a ese límite. Por ejemplo, hoy he visto como en la Fnac se ofertaba LA COMEDIA DE LOS TERRORES a 9'95, cuando yo la compré hace unos meses a 17'95 euros -¡¡8 euros que perdí por impaciente!!-

10.- Para finalizar y pese a que todos tenemos nuestras debilidades y ansias, nunca una pronta compra de DVD será una buena compañera. Ni adquirirla en sus primeros compases ni, por supuesto, comprar en su defecto una versión pirateada -que nos elimina la posibilidad de la versión original y los posibles extras-, nos compensará de la rabia de verla a los pocos meses en un precio sensiblemente inferior al que en su día desembolsamos.

Como no hay dos sin tres -o diez sin once-, un último consejo para los cinéfilos amantes de rarezas. Con lo que ahorréis de seguir estos consejos de forma fiel durante una temporada, podréis compraros un aparato reproductor de DVD que incluya la Zona 1 (USA y Canadá). Ello os permitirá poder visionar una gama amplisima de ediciones que no llegan a nuestro país, especialmente de cine mudo, clásico, series B o cine independiente, generalmente con notables extras. Mas adelante os pondré los dientes largos -como se me pusieron ya a mi-, al ver como se ofrecen a precios muy asequibles autenticos y deseados clásicos del cine mudo.

GIULIETTA DEGLI SPIRITI (1965, Federico Fellini) Giulietta de los espíritus

GIULIETTA DEGLI SPIRITI (1965, Federico Fellini) Giulietta de los espíritus

Rodada a continuación de la excelente OCHO Y MEDIO, GUILIETTA DE LOS ESPÍRITUS -cuyo argumento sirvió años después como base a NOCHES EN LA CIUDAD, de Bob Fosse- supone una bella disgresión sobre la mediocridad de la vida burguesa, el engaño, el peso del pasado, siempre tamizada por la poderosísima personalidad de su artífice; Federico Fellini. Sin lugar a dudas pocos realizadores europeos contemporáneos han sido tan admirados como el cineasta de Rímini e Ingmar Bergman por sus propios colegas de profesión. En el caso que nos ocupa es evidente esa progresión desde su apuesta por la evolución del modelo neorrealista hacia una capacidad de fabulación realmente paralela a su experto manejo del lenguaje cinematográfico.

El film que nos ocupa es una muestra más de ello, personificado en el personaje de Giulietta -la siempre maravillosa Giulietta Masina, esposa del realizador-, una mujer procedente de una familia voluptuosa, perteneciente a una clase acomodada, y que descubre de repente que está siendo engañada por su marido cuando este se relaciona con una modelo.

A partir de ahí Giulietta se desarrolla en un mundo que para ella tiene una percepción casi extrasensorial -así se lo ha vaticinado el adivino de la primera secuencia-, mientras que recuerda sus fantasmas familiares y unas vivencias de infancia caracterizadas por su represiva religiosidad. En realidad no se trata más que de una excusa para dar rienda suelta al enorme talento visual de Fellini, dentro de una película sorprendentemente "sixtie" en el conjunto de su obra, que goza de una extraordinaria plasticidad en su fotografía en technicolor de Gianni di Venanzo, y de la que cabría destacar algunas de sus magníficas "set pieces". De entre ellas no podría dejar de destacar la que practicamente abre el film presentandonos los invitados de su marido -una tan deslumbrante como ya habitual sucesión de primeros planos, entrecruce de personajes, servido por grúas, panorámicas-... todo un mundo irreal y cuasi fantástico para un hombre que sabía las enormes posibilidades de su talento.
Junto a ellos, se ofrecen numerosos momentos de especial sensibilidad -el instante en que en la cama el esposo de Giulietta está con la venda en los ojos y a ella le iluminan los suyos; ha descubierto el engaño que le rodea-; la vaciedad que se ofrece en el decorado del hogar con encuadres descompensados cuando se ha marchado definitívamente su esposo; el plano en el que sobre la pantalla del investigador que proyecta las películas de la infidelidad de su marido se ofrece el perfil cada vez más pequeño de Giulietta...

Estoy seguro que en un film de esta enorme riqueza -a la que aporta no poco de nuevo su talento el gran Nino Rota-, cada uno podrá elegir sus momentos preferidos. Pero dentro de su valía, no puedo omitir una cierta irregularidad en su metraje, o una recuerencia a planos cortos en algunos momentos que no se encuentran tan integrados como en el precedente film de su autor. Aún pareciendome un titulo de gran brillantez, no logró conmoverme como si lo lograron otros films de su filmografía, lo cual no va en menoscabo de sus múltiples cualidades, seguramente apreciables en más de un visionado.

Calificación: 3’5

AUMENTANDO VIDEOGRAFÍA

Compra en DVD: EXCALIBUR (John Boorman), CITA A CIEGAS (Blake Edwards), SHOOPING (Paul Anderson), GERÓNIOMO (Walter Hill), GIULIETTA DE LOS ESPÍRITUS (Federico Fellini), SOSPECHA (Alfred Hitchcock) y LA DESTRUCCIÓN DE CORINTO (Mario Costa).

TOP HAT (1935, Mark Sandrich) Sombrero de copa

TOP HAT (1935, Mark Sandrich) Sombrero de copa

He de reconocer que a veces soy un bicho raro, y hay producciones cinematográficas que gozan de una "mítica" ante la que no puedo más que expresar mi estupefacción al considerar que en la mismo no hay más que grisura envuelta con esporádicos destellos de talento.

Este es para mi el caso de esta hipervalorada SOMBRERO DE COPA. A saber, mezclese un apagado argumento de comedia basada en el clásico vodevil, estirado hasta la extenuación y con un casi nulo timming. A ello agreguen una serie de números musicales desigualmente vinculados al ténue hilo argumental, mézclese en la coctelera y de la misma aparecerán todas las producciones de la RKO creó con gran aceptación popular para la conocida pareja formada por Fred Astaire y Ginger Rogers. Muchas y variadas fueron las colaboraciones de este tandem pero bien es cierto que el resultado final de las mismas en pocas ocasiones adquirió una especial significación -pienso en la ocasión en la que George Stevens dirigió alguna de estas películas-.

¿Qué ofrece en concreto SOMBRERO DE COPA? Los mitómanos amantes del musical hablarán de la maestría de Fred Astaire en el baile, la música de Irving Berlin, la coreografía de Hermes Pan, la performance cómica de Edward Everett Horton... ¿Pero ello es suficiente para elevar esta peliculita al altar de los "clásicos"? En mi opinión, no. Es innegable que SOMBRERO DE COPA comienza de forma ingeniosa con ese travelling de retroceso de sombrero que se ofrece como fondo a los títulos de crédito, mostrando la entrada de los componentes de un club londinense y una divertida situación de comedia en el interior del mismo al violentarse las reglas de silencio que en él se siguen como norma estricta.

Lamentablemente esa es la máxima situación de comedia planteada, ya que junto a los desiguales devaneos del criado de Everettt Horton (el empresario que contrata a Jerry Travers -Astaire-), el resto del no muy extenso metraje de la película rodea el aburrimiento y las convenciones más rutinarias. Es sorprendente que en un año -1935- en el que ya quedaba sobradamente demostrado el talento de nombres como Lubistch, McCarey o Hawks, puedieran ofrecerse unas convenciones de comedia tan tediosas por un artesano tan poco dotado como Mark Sandrich.

Pero es que en la vertiente musical -ese terreno en el que los exégetas del género, entre los que no me encuentro, basan la valía de títulos como este-, los números ofrecidos no tienen implicación con el contenido "interior" del mismo. Es decir no sirven, como sí sucediera en el musical clásico, como expresión de sentimientos de sus personajes. En este sentido, bien es cierto que el número en el que Astaire y Rogers bailan en el reencuentro y delante de la hipotética esposa de este (el equívoco del film) -el célebre cheeck to cheeck- sí acierta a expresar esa pasión amorosa de la pareja. Esa secuencia, los ya señalados contados momentos válidos de comedia y una en ocasiones acertada utlización de fundidos/encadenados, es el corto balance de uno de esos "falsos mitos" de un entonces naciente musical americano, que uan década después y fundamentalmente de la mano del productor Arthur Freed y realizadores como Stanley Donen y Vincente Minnelli, ofrecería lo mejor de si mismo a la historia del cine.

Calificación: 1’5

AUMENTANDO VIDEOGRAFÍA

Compra en DVD: JANE EYRE (Franco Zeffirelli)
Grabaciones en VHS: THE KNACK (Richard Lester), LA CARTA FINAL (David Hugh Jones) y PASAJE A LA INDIA (David Lean)
Bajado en Divx: TROUBLE IN PARADISE (Un ladrón en la Alcoba)(Ernst Lubistch)(V.O.)

EL TRAILER DEL DÍA

Ya corren nuevos días de gloria en nuestro "excepcional" cine español. Tras el recital de trampas y efectismos de LOS OTROS, Alejandro -Orsoncillo- Amenábar y Mr. Bardem nos ofrecen MAR ADENTRO. Glorias, ovaciones, premios, oscars... Todo un corífeo de elogios para otra muestra de la genialidad de nuestra cinematografía ¿Alguién dudaba que dados los nombres de su realizador, protagonista y temática abordada, la cosa no iba a ser así? ¡¡Somos los mejores del mundo!!... A lo mejor al final, la película está bien y todo.

Presentación y declaración de intenciones

Muy buenas a todos aquellos que lleguen a este rincón perdido del mundo internauta. Me llamo Juan Carlos Vizcaíno, soy un español nacido en 1966 y, como a tantas otras personas, le gusta el cine. La afición se remonta a finales de los setenta, aunque sería a inicios de la década siguiente cuando empezaría a frecuentar sesiones de filmoteca, atender los pases televisivos, descubrir nombres de directores, actores, técnicos...

Poco a poco empezaba a descubrir ese interminable rompecabezas que es racionalizar algo que finalmente es ficción y sentimiento: la pantalla. Algo que ocupa mucho tiempo de nuestras vidas y que cuanto más queremos abarcar, en mayor medida nos resta por contemplar.

Bastantes años después, y manteniendo ese interés es por lo que me decido a iniciar este blog, ante todo por mantener vigente las impresiones que cada día rondan por la mente de un cinéfilo tan voraz como poco convencional.

A partir de hoy se insertarán breves impresiones de las películas que vaya visionando, enumeraré aquellas grabaciones filmográficas que realice, compras de DVD -¡¡menudo vicio!!-. Al mismo tiempo me extenderé en mis filias y fobias -¡en algún sitio me tengo que desahogar!-. Al menos no quisiera resultar aburrido y, en alguna ocasión, intentar aportar una pequeña mirada al mundo de la imagen por antonomasia, siempre con sentido del humor.

Qusiera señalar que todas las películas que comente llevarán mi puntuación en una escala 0/5, para que sirva como referencia final.

Después de todo este pomposo preámbulo, tiene narices eso de presentarse como un cinéfilo más o menos serio y empezar comentando una peli del DiCaprio. Pero así son las cosas... y encima la cinta en cuestión no ha estado mal del todo.

THE MAN ON THE IRON MASK (1998, Randall Wallace) El hombre de la máscara de hierro

THE MAN ON THE IRON MASK (1998, Randall Wallace) El hombre de la máscara de hierro

Es evidente que una de las tendencias del cine comercial USA, se decantó hace algunos años por retomar de forma simplista y -practicamente- jamas igualada, ese espíritu cinematográfico aventurero que quedará para el paso del tiempo. Ocioso sería decir títulos emblemáticos al respecto -algunos de los cuales han sido también sobreestimados por crítica y público-, pero lo cierto es que es mas facil citar ejemplos de este "revival", unicamente basado en la taquilla -también antes se hacía, pero en él primaba otras consideraciones-.

Para el ejemplo que nos ocupa, es facil recordar otras traslaciones de célebres obras literarias ya llevadas al cine, como ROBIN HOOD, PRÍNCIPE DE LOS LADRONES (Kevin Reynolds) o LA MÁSCARA DEL ZORRO (Martin Campbell). Y cito estos dos ejemplos concretos ya que por un lado son de los más defendibles en esta tendencia en los últimos años, mientras que sus rasgos y objetivos parecen haber servido como referente a este EL HOMBRE DE LA MÁSCARA DE HIERRO. A saber; lujosa producción, al servicio de una estrella de tirón al público fundamentalmente juvenil, extensa duración, amenidad garantizada, ausencia de verdadero tono aventurero, música altisonante y, por supuesto, algunos efectismos molestos e innecesarios.

Todo ello se da de la mano en esta producción -que retoma una obra de Alejandro Dumas ya llevada a la pantalla por el veterano Allan Dwan y posteriormente por James Whale, entre otros-, y que fundamentalmente se erige al servicio de la rutilante star Leonardo DiCaprio -adelanto ya que el elemento más molesto del film-.

Partiendo de esa premisa, he de señalar que finalmente esta película resulta un intento desigual pero bastante digno de combinar esa dualidad CINE DE AVENTURAS - CINE COMERCIAL ACTUAL.

Hay que decir en primer lugar que, contra todo pronóstico, la película no aburre en sus más de dos horas de metraje. Parte de un interesante guión -muy superior a su funcional y mecánica puesta en escena, ambos obra del mismo nombre; Randall Wallace- que sabe entrelazar los conflictos de los personajes en escena, trazando una serie de líneas paralelas que contribuyen a hacer interesante su visionado. Lógico partiendo de la premisa literaria de la obra de Alejandro Dumas, pero no es menos cierto que se hace de notar un cierto esfuerzo en la creación de personajes y giros folletinescos que paulatinamente van creando un tamiz entrelazado.

Junto a ello, y con un adecuado diseño de producción -que ni logra rememorar el encanto del cine de aventuras de antaño, pero tampoco se hace notar en demasíada ostentación-, podemos observar que Wallace no es capaz de lograr grandes hallazgos de puesta en escena -hay un apunte excelente en los primeros minutos: ese juego del Rey de apresar a su conquista Christine por medio de las fuentes de palacio-, pero tampoco incurre en excesos tan evidentes en el actual cine mainstream. Ello no evita que de vez en cuando introduzca algún innecesario ralenti -solo uno de ellos es justificable y no se aprovecha bien; la última carga de los mosqueteros-, vuelos supersónicos de espadas -como en la ya mencionada ROBIN HOOD-, excesos de gruas panorámicas para mostrar decorados, la pobreza por contra de alguna exhibición de extras (cuando los parisinos protestan en las puertas del palacio) o la presencia de una molestísima banda sonora encargada de subrayar insistentemente aquellos momentos que la imagen debería destacar por sí misma.

Por otro lado, es evidente que se ha cuidado notablemente la presencia de secundarios a la hora de encarnar a los mosqueteros, destacando entre ellos Garbiel Byrne (D’Artagnan) que sabe expresar con sutileza su obligada fidedidad al rey, y Jeremy Irons que aporta tormento y cierto sentido del humor en su encarnación de Aramis. En su defecto, la presencia de ese niñato andrógino que supone una de las mayores estrellas cinematográficas de nuestros días -lo comparo con Michael Jackson en el mundo del cine-, contribuye un enorme lastre para el interés de un film entretenido y que se sigue sin esfuerzos. Jamás entenderé ni los esfuerzos de directores como Spielberg o Scorsese de entregar personajes a priori interesantes a una presencia negada en la pantalla, que no actúa sino que ofrece un recital de blandura y gestitos molestísimos, en vez de una verdadera interpretación -solo Lasse Hallström logró un buen trabajo de este mojigato-. En los primeros minutos hay una secuencia reveladora de este enunciado: el arrogante rey Louis está en la cama con una de sus conquistas ambos con el torso desnudo. Pues bien, cuesta trabajo averiguar quien es el hombre. Mas bien parece una escena de amor lésbico.

Por cierto, la idea de la máscara de hierro que es exhibida durante el baile para turbar al arrogante rey, parece extraída del momento cumbre de la cormaniana LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA pero, indudablemente, con escaso acierto.

Calificación: 2