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CINEMA DE PERRA GORDA

EL TRAILER DEL DÍA: El nuevo Bond

EL TRAILER DEL DÍA: El nuevo Bond

No se puede decir que sea un fan de las películas de James Bond. He visto pocas a lo largo del tiempo y, especialmente las de nuevo cuño adolecen de un defecto fundamental para el cine de entretenimiento; a mi juicio carecen de credibilidad pese a su costoso diseño de producción.

Pese a esa escasa implicación personal, quizá el hecho de tratarse un ciclo de películas que ya sobrepasa cuatro décadas de andadura, y la –estimo- que afortunada elección del actor que encarnará al agente 007 explica mi relativa satisfacción.

Durante bastante tiempo se especuló con diferentes actores que podían suceder a Pierce Brosnan dando vida al personaje, continuando la saga iniciada por Sean Connery y prolongada posteriormente por George Lazemby, Roger Moore, Timothy Dalton y el ya mencionado Brosnan. Sinceramente, creí que el papel recaería en el estupendo intérprete británico Clive Owen –EL REY ARTURO, GOSFORD PARK, CRUPIER-. Sus características le hacían ideal para encarnarlo con verdadero éxito.

Sin embargo finalmente la elección se ha resuelto en el actor escocés Dougray Scott (1965), al que conocerán por films comerciales de irritante nulidad como MISSION IMPOSSIBLE II (2000, John Woo) –paradigma del narcisismo de Mr. Cruise-, mientras que realmente se puede comprobar su talento en otras realizaciones como ENIGMA (2001, Michael Apted), incluso en el cuento de hadas POR SIEMPRE JAMÁS (1997, Andy Tennant) y, presumiblemente, EL JUEGO DE RIPLEY (2002, Liliana Cavani).

Scott tiene la edad adecuada para dar juego con el personaje, la apostura necesaria para encarnarlo, el talento indiscutible como para otorgarle los matices necesarios, un eficaz sentido de la comedia –TWIN TOWN (1997, Kevin Allen)- y finalmente ya ha participado en films de acción que le darán el rodaje necesario para enfrentarse a este rol, que sin duda va a cambiar su vida.

Sin duda una buena elección, aunque uno después de haber visto el espléndido videoclip Milleniun, durante mucho tiempo pensó que el James Bond ideal sería el cantante británico Robbie Williams. Al final el rumor se quedó el agua de borrajas, aunque la elección final dará mucho juego. Ya veréis como es así.

BORN TO KILL (1947, Robert Wise) Nacido para matar

BORN TO KILL (1947, Robert Wise) Nacido para matar

El inmarchitable prestigio logrado por la consideración del cine negro como una de las corrientes más admirables, sinceras y al mismo tiempo desasosegadoras del cine norteamericano, quizá ha contribuido a evitar lo que facilmente denominaríamos "separar el trigo de la paja" al mezclar en ocasiones títulos y nombres que merecen un enorme reconocimiento artístico, de otros que no se pueden equiparar en cualidades a títulos mayores y nombres que -le pese a quien le pese- se han de quedar en segundo grado.

Esa es, bajo mi punto de vista, la significación que a tenor de lo que he podido ver de su obra, tiene la aportación de Robert Wise a ese mundo tangencial del séptimo arte escorado al policiaco / negro. He podido ver a lo largo del tiempo varias de las aportaciones de Wise al mismo -lamento no haber contemplado THE SET-UP- y ciertamente salvo en el caso de THE CAPTIVE CITY (1952) siempre me he encontrado con las mismas características: aplicados ejercicios de género siempre limitados por un realizador con oficio que sabe plasmar algunas brillantes secuencias, pero en su conjunto desperdicia conjuntos de producción que en manos de otros realizadores de mayor inventiva hubieran encontrado resultados más estimulantes.

Un claro ejemplo de dicho enunciado lo proporciona BORN TO KILL -NACIDA PARA MATAR, 1947-, una al menos singular muestra de melodrama criminal, de irregulares y curiosos resultados, pero al mismo tiempo clamorosas insuficiencias.

La película nos muestra un doble asesinato por parte de Sam Wilde (Lawrence Tierney), al descubrir coqueteos de su novia. A la situación ha llegado por casualidad Helen (Claire Trevor), cuya hermana es una adinerada heredera. El psicópata Sam decide huir de Reno a San Francisco y entabla pronto relación con Helen, hasta que este se introduce en el ambiente familiar de esta, casandose con su hermana. A partir de ahi se sucede una investigación sobre la muerte de la pareja que inicia la historia, la llegada del amigo del protagonista hasta San Francisco, la pasión entre Sam y Helen y el inevitable desarrollo de la intriga, que por otro lado sigue unos derroteros bien previsibles.

Es evidente que BORN TO KILL se encuadra a remolque de otros éxitos del género en aquella época, producido además por una de los estudios más decantados al mismo. Sin embargo, hay numerosos elementos que van en contra de su resultado final. El primero de ellos es la desafortunadisima elección de un horrible Lawrence Tierney como protagonista ¿No se dió cuenta nadie que este mueble no provocaba pasión, inquietud o ambivalencia -algo imprescindible al personaje-? A partir de esa enorme laguna el resto del cast flaquea. Claire Trevor era una buena actríz, pero nadie se cree la pasión existente entre ella y Tierney, entre otras cosas por que es imposible que hubiera química entre ambos.

Por otra parte el guión peca de una enorme arbitrariedad y lagunas ostentosas, ¿como es posible que el personaje de la esposa de Sam tenga tan poca relevancia?, ¿como se desperdicia ese arrivismo del psicópata protagonista de forma tan torpe?, ¿no resulta muy cogida por los pelos la relación casual de la protagonista con los crímenes del inicio?, ¿alguién entiende la amistad existente entre Sam y Marty (eficaz Elisha Cook, Jr.)?, ¿por qué está tan desdibujado el personaje del detective -brillantisimo como siempre Walter Slezak-? Son muchos los cabos sueltos que quedan en la trama, quizá confiados a una pasión inexistente, una historia de amores desaforados y a un conjunto de personajes particularmente desagradables -es evidente que la fauna que se muestra dista mucho de ofrecer una visión positivista de la sociedad reflejada-.

Esa circunstancia, el eficacisimo diseño de producción -que conlleva todo el regusto de la R.K.O.-, la iluminación que en ocasiones parece surgida de la factoría de Val Lewton, y algunas secuencias especialmente brillantes, permiten que el resultado final mantenga una dignidad. En ese apartado, no se puede por menos que señalar el doble asesinato inicial -magnificamente planteado y planificado-. Por supuesto, es brillantisima la secuencia del intento de asesinato de la anciana que inicia la investigación criminal -a mi juicio el personaje más interesante del film-, que tiene todo el regusto del cine de terror del ya mencionado Lewton. Finalmente, hay que reconocer que en sus minutos finales la película levanta el vuelo y casi adquiere esos rasgos desaforados que hubiera precisado este NACIDO PARA MATAR a lo largo de todo su metraje para haber resultado ese film destacado que en ningún momento logra a ser, por más que finalmente resulte una muestra estimable, como tantas hubo en aquellos años tan convulsos socialmente, como brillantes para el cine de género en USA.

Calificación: 2

TOKYO MONOGATARI (1953, Yasujiro Ozu) Cuentos de Tokio

TOKYO MONOGATARI (1953, Yasujiro Ozu) Cuentos de Tokio

Debo decir de antemano que me cuesta mucho "entrar" en el cine japonés y, en defintiva, en aquellas obras procedentes de los cines orientales. Es por ello que pese a contar con copias de buena parte de clásicos del cine japonés, es muy de tarde en tarde cuando me "atrevo" a visionar alguna de dichas obras. El miedo a no saber apreciarlas en la medida de su generalizado reconocimiento ha posibilitado una menor frecuencia del mismo por mi parte, sin que ello me impida valorar algunas grandes obras de Kurosawa, el propio Ozu o Zhang Yimou -lamento mi casi total desconocimiento de realizaciones de Mizoguchi o algunos otros realizadores nipones-. Espero que el paso del tiempo me haga evitar esa enorme laguna.

Viene esta larga disgresión para justificar esta circunstancia particular, al tiempo que iniciar el comentario de TOKIO MONOGATARI, la mejor cinta que habré visto en un año a la redonda y quizá ya convertida en una de mis películas preferidas de siempre.

Reconocida como uno de los grandes títulos de la historia del cine, quizá la obra cumbre de un realizador pródigo en grandes títulos -recientemente disfruté con su posterior BUENOS DÍAS (1959)-, CUENTOS DE TOKIO es más que una simple obra cinematográfica, un zoom al alma humana, centrado en la sociedad japonesa que se adentra en el progreso tras la brutal ruptura de la II guerra mundial y el enorme contraste existente entre las diferentes generaciones que en ella conviven.

El matrimonio compuesto por el viejo Shukishi (Chishu Ryu) y Tomy (excepcional Chieko Higashiyama) deciden viajar desde su localidad cercana a Hiroshima hasta Tokio a visitar a sus hijos. Probablemente ese viaje tiene algo de despedida ritual para una pareja imbuída en una sociedad que varía sobre su entorno, en la que cualquier sentimiento está ritualizado y, de alguna manera, constreñido.

En apenas unos pocos planos Ozu nos introduce desde ese mundo rural en su contraposición con el urbano de la gran ciudad. Muy pronto los veteranos protagonistas se integran en un marco urbano abigarrado, con espacios reducidos, elementos y adelantos occidentales y notando con resignación que son una molestia para sus hijos. Estoy convencido que el realizador tuvo que ver en su momento el excelente film de Leo McCarey MAKE WAY FOR TOMORROW (1937) -solo exhibido en España por televisión bajo el título DEJAD PASO AL MAÑANA- que, en buena medida cuenta la misma historia. Sin embargo, Ozu no se limita a relatar el desarraigo de unos anciandos con respecto a los hijos que criaron y la sociedad que les ha sucedido. Por el contrario y sin alzar nunca la voz, nos muestra la sencillez y crueldad del devenir de la vida -como ese barco junto a su casa que discurre por medio del lago-.

De forma pasmosa, con la sensibilidad de un humanista, el sentido pictórico de sus excepcionales encuadres siempre en plano fijo -salvo dos movimientos que luego señalaré- CUENTOS DE TOKIO discurre siempre integrando sus personajes, mostrando la crueldad inexorable de ese paso del tiempo, en ocasiones llena de egoísmo pero finalmente irremisible con la evolución de nuestras sensiblidades y obligaciones como seres humanos. El peso de una evolución social, el desarraigo, la deshumanización de una sociedad urbana, los rituales de la tradición japonesa, su diferente concepción del paso del tiempo...

Toda una serie de sensaciones que se entrecruzan de forma admirable, serena, reluciendo siempre la belleza de una visión total del mundo a través de la imagen aparentemente sencilla pero siempre llena de complejidad narrativa. Los encuadres recargados, sabiendo extraer el mejor partido visual de un escenario esencialmente vulgar y rutinario -por ello cuando el film recoge algún encuadre natural contrasta en su lirismo-, TOKYO MONOGATARI destaca igualmente en la utilización de su iluminación -ahora entiendo como al hablar del cine de Tourneur se citan las reminiscencias con el uso de la luz del maestro japonés-.

Con la estudiada ambigüedad que nos indica el poder visionar unos personajes que en el fondo nos son muy familiares -son caracteres universales-, el veterano matrimonio comprueba lo oupado que está su hijo médico, su hija peluquera (la que en mayor medida exterioriza su egoísmo), encontrando sin embargo el cariño total de su nuera Noriko (excepcional Setsuko Hara) que quizá ha aplicado en ellos la frustración por no decidirse a casarse de nuevo y su temor a quedarse sola tras enviudar de un hijo del matromonio -tal y como revela en un extraordinario momento confesional junto al suegro ya enviudado-.

Al mismo tiempo, en ocasiones en el mismo plano, se muestra el contraste generacional de abuelos, hijos y nietos. Unos ya con el tiempo vencido, otros con el instante ocupado en su proyecto familiar, mientras que los mas pequeños no se han enfrentado aún a la realidad de la vida. Es precisamente en esa relación de ancianos - niños cuando se produce el que considero el momento más memorable del film. Me refiero al paseo de la abuela con su nieto pequeño, al que pregunta si cuando sea mayor va a ser médico como su padre. Mientras ella le dice que no podrá comprobarlo -un presagio de su muerte-, el pequeño recoge hierba sin atender la confesión de la anciana -la incomunicación-. Al mismo tiempo, es lógico destacar -como quiso el propio Ozu, esos dos leves travellings laterales -unicos movimientos de cámara del film-, cuando los ancianos salen a la calle y se ven obligados a separarse por una noche -un anticipo de su separacíón final-.

Evidentemente, CUENTOS DE TOKIO es una película sobre la que se ha dicho casi todo. Junto al referente que en mi opinión marca el film antes citado de McCarey, quizá ofrece un precedente sobre unos de los grandes films de Ingmar Bergman -FRESAS SALVAJES-. Quizá lo mejor ante sus asomborsas calidades solo queda verla y admirarla con ojos limpios, asombrarse por la sencillez de su elaboradísima puesta en escena o la adecuación de sus diálogos o la sutileza de los gestos y detalles de los actores. En definitiva dejarse llevar por esa precisión en la plasmación de unos sentimientos extensibles a todos los pueblos y culturas.

Personalmente me gustaría incorporar dos precisiones muy personales. Por una parte como occidental echo de menos la exteriorización de sentimientos con gestos muy propios de nuestra cultura -abrazos, besos- en la hermosa relación existente sobre todo entre Noriku y los ancianos -especialmente la esposa-. Por otra, viendo la hondura de su metraje, uno no puede mas que agachar la cabeza de vergüenza al ver en la pantalla cosas que nos pasan a nosotros mismos, teniendo que reconocer que son consustanciales al ser humano. Es triste tener que reconocerlo viendo una obra maestra como TOKYO MONOGATARI pero, ¡Muchas gracias Mr. Ozu por haber sabido expresarlo en una obra de arte!

Calificación: 5

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Compra en DVD: LOS FABULOSOS BAKER BOYS (Steve Kloves).
Grabaciones en VHS: LA MUJER DEL TENIENTE FRANCÉS (Karel Reisz), LA MÁSCARA DE KRIMINAL (Umberto Lenzi) y UN DÍA DE BODA (Robert Altman).

SHOOPING (1994, Paul Anderson)

SHOOPING (1994, Paul Anderson)

Editada en DVD sin duda al amparo del status adquirido por su protagonista, llega a nuestro país editado -jamás se estrenó en pantallas comerciales- el primer film del realizador británico Paul Anderson -en otras ocasiones denominado Paul W. S. Anderson, ya son ganas de liar la madeja-, al que no hay que confundir jamás con el brillantísimo director norteamericano Paul Thomas Anderson (MAGNOLIA, PUNCH-DRUNK LOVE).

Conociendo el esteticismo publicista que han caracterizado los otros films de Anderson -británico- que he podido visionar, realmente en este ya su primer título se dan cita sus aparentes virtudes formales y enormes limitaciones y vicios narrativos. En este caso nos encontramos ante una típica historia de teddy boys, mil veces vista anteriormente en la pantalla y realmente con pocos elementos a destacar tanto en sus propuestas temáticas como -lo que es peor-, en su vertiente narrativa.

A saber; la película narra el devenir de Billy (Jude Law), un joven extraño rebelde e inadaptado tras su salida de la carcel. Nos ofrece el rechazo de su padre -otro ladrón-, su andadura con una compañera de rasgos masculinos -Jo (Sadie Frost, entonces esposa de Law)-, su rivalidad con Tommy -brillante Sean Pertwee- y, en definitiva, su huída hacia un destino que realmente no tiene ningún futuro.

Pues bien, todo ese cúmulo de posibles relaciones personales está totalmente desaprovechado -en ocasiones se esbozan algunos destellos-, en función de un discurso de superficial brillantez en la imagen basado en una concepción de la puesta en escena totalmente esteticista. La relación entre un femenino Law y una masculina Frost recuerda la de la lejana CALLES DE FUEGO (Walter Hill) sin contar con su garra ni, por fortuna, su reaccionarismo. Todo el metraje de SHOOPING está lleno de una fotografía tenebrista, humos, nieblas, planos de hueca composición formal -esos detalles de los maniquíes que se salpican en diversas ocasiones, insertos de las gafas de sol que va recogiendo Jo en los asaltos...-. En estas relaciones apenas esbozadas, es particularmente irritante la inexistente entre Conway, el policia -Jonathan Pryce-, que daba pie a un interesante desarrollo.

Es una pena que esta historia de carácter nihilista se quede una vez más en la superficie, encuadrada en una interesante atmósfera -una de las habilidades de Anderson-, la existencia de buenos encuadres arquitectónicos que en ocasiones trascienden su brillantez formal y, finalmente, un discurso basado en lejanos y caducos films de Marlon Brando -SALVAJE (Lazslo Benedek), aunque puesto al día y al servicio de un ya magnético Jude Law -era su primer film en la pantalla grande-, al que por otra parte habría que consignar dos limitaciones que han llegado hasta nuestros días sin que muchos lo hayan señalado: su enorme limitación para los estallidos dramáticos -resulta ridículo cuando expresa situaciones de cólera- y su acentuado narcisismo.

En definitiva, los mismos perros de siempre bajo el diferente collar de una mal llamada modernidad, basada en unos clichés esteticistas y publicitarios ciertamente endebles.

Calificación: 1’5

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SUPERNOVA (EL FIN DEL UNIVERSO) (Walter Hill), EL OTRO (Robert Mulligan), SU PROPIA VÍCTIMA (Paul Henreid), UN SOLTERO EN APUROS (Norman Jewison), MIRADA DE ÁNGEL (Luís Mandoki) y el documental DIRECTORES DE CINE: NORMAN JEWISON.

DVD DE CINE MUDO EN USA (Zona 1) ¡¡PARA RABIAR!!

DVD DE CINE MUDO EN USA (Zona 1) ¡¡PARA RABIAR!!

Es evidente que con la rápida y progresiva implantación del DVD en España, se ha contribuído a insertar entre sus lanzamientos diferentes títulos clásicos de cine mudo. Una oferta que fundamentalmente aborda el cine cómico -destacando la espléndida colección de títulos de Chaplin e igulamente la practica totalidad de largos de Buster Keaton-. Al mismo tiempo y especialmente de la mano de Divisa Ediciones se han ofrecido numerosos clásicos del cine silente, que aparecen de forma periódica y generalmente con muy interesantes extras -obras maestras de Murnau, Lang, títulos emblemáticos del expresionismo alemán...- De cualquier manera si uno compara la oferta disponible en nuestro país con la existente mediante su Zona 1 en Estados Unidos... es poco menos que para entrar en una depresión.

Es por ello que de forma sucinta voy a intentar realizar un pequeño recorrido de algunas de estas ediciones norteamericanas, partiendo de la base de ser ediciones de costes más que razonables y generalmente incorporando en ellas interesantes extras.

Así pues comencemos por el precursor David W. Griffith. En España su oferta en DVD se reduce a dos de sus títulos más célebres, la impresionante INTOLERANCIA (1916, Intolerance) y la excelente y siempre controvertida EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN (1915, The Birth of a Nation). Echemos un vistazo en USA, en donde se disponen de títulos como (1924, América) jamás estrenada en nuestro país, LIRIOS ROTOS / LA CULPA AJENA (1919, Broken Blossoms), LA CONCIENCIA VENGADORA (1914, The Avening Conscience) basada en la vida de Edgar Allan Poe, LAS DOS HUERFANITAS (1922, Orphans of the Storms). Igualmente las ediciones se completan con la publicación de uno ´de sus escasos films sonoros; (1930, Abraham Lincoln). Para ampliar esta gama de ha editado un pack de cuatro DVD repleto de extras y cortometrajes mudos del maestro americano, imprescindible para profundizar en su obra. No está mal para empezar.

¿Queremos bucear en la obra de Carl Theodore Dreyer? Vayamos ahí y disponemos de clásicos como PÁGINAS DEL LIBRO DE SATÁN (1921), LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO (1928), VAMPYR (1931). Todo ello se complementa con el lujoso lanzamiento de un estuche con tres DVD -ver ilustración- que ofrece DIES IRAE (1943), ORDET (1954) y GERTRUD (1964), complementado con diversos documentales y contenidos adicionales.

De la obra de Erich Von Strohëim se ofrecen obras como ESPOSAS FRÍVOLAS (1922, Foolish Wives), LA REINA KELLY (1928, Queen Kelly) y un curioso doble DVD que incluye CORAZÓN OLVIDADO (1919, Blind Husbands) y al que acompaña EL GRAN GABBO (1930, The Great Gabbo), film realizado por James Cruze en el que el ya retirado realizador daba rienda suelta a su capacidad histriónica como intérprete.

Otro realizador de gran interés -aunque con una obra dispersa dada su prematura desaparición-, fue Paul Lení. Se encuentra buena parte de su breve obra en DVD: EL HOMBRE DE LAS FIGURAS DE CERA (1924, Das Wachsfigurenkabinett)de su periodo alemán, la excelente EL LEGADO TENEBROSO (1927, The Cat and the Canary) y EL HOMBRE QUE RÍE (1928, The Man Who Laughs).

Cerremos finalmente este sencillo repaso consignando la presencia de ediciones de la estupenda ALAS (Wings, 1927), dirigida por William A. Wellman -primer Oscar a la mejor película-, o un doble DVD que ofrece las dos paretes de la mitica OLIMPIADA (1936, Olympia: fest der Volker-fest der Schönheit) de la polénica realizadora Leni Rienfenstahl que, aunque es claramente un film sonoro, su singularidad nos induce a incluirla en este recorrido, basada en las Olimpiadas de Berlín de 1936, unos de los epicentros de la ideología nazi.

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Grabaciones en VHS: FOLLAME (Coralie Trinh), UNA CAMA A CUALQUIER PRECIO (Khaled El Haggar) y los documentales HOLLYWOOD COLLECTION: MAE WEST, DIRECTORES EN ACCIÓN: STEVEN SPIELBERG y DAVID LEAN Y LA ÉPICA DE LA EMOCIÓN